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Una lucha que no se desarrolló por las maniobras burocráticas del TEP

EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO NO ESTÁ RESUELTO. Nos preparamos para un 2026 de importantes luchas.

El año finaliza con un acuerdo salarial que merece un balance político profundo. Durante el 2025 se profundizaron las políticas de ajuste sobre el conjunto de las y los trabajadores, impulsadas por el gobierno nacional de Javier Milei y acompañadas por los gobernadores provinciales. Figueroa es uno de sus mejores discípulos y para reafirmarlo, Julieta Corroza votó a favor del presupuesto nacional de ajuste que propone el FMI y Milei.

Mientras el gobierno nacional pretende avanzar en reformas laborales, educativas y previsionales, en Neuquén el gobierno de Rolando Figueroa negoció con los sindicatos salarios a la baja, argumentando que la economía provincial no podía sostener el IPC trimestral. Esto contrasta abiertamente con los anuncios permanentes de récords históricos de producción petrolera y superávit fiscal.

Mientras las petroleras se llevan ganancias millonarias, las y los trabajadores del Estado, incluidos los de educación, seguimos cobrando salarios por debajo de la línea de pobreza. Con alquileres que superan los $900.000, salarios que rondan los $1.100.000 y un costo de vida cada vez más alto, miles de compañeras y compañeros debieron recurrir al endeudamiento, sumar trabajos informales, hacer Uber o vender lo que sea para intentar llegar a fin de mes.

 

La campaña salarial impulsada por aten capital y las opositoras

Frente a esta situación, desde junio impulsamos junto a las seccionales opositoras una gran campaña por aumento al básico e IPC mensual, con spots, cartelería y presencia en las calles, respaldada y fortalecida por las asambleas de ATEN Capital.

Mientras tanto, la Comisión Directiva Provincial del TEP hizo oídos sordos al reclamo creciente de las compañeras y compañeros, que expresaban no sólo la angustia por salarios que no alcanzan, sino también el agotamiento frente a la multifunción y el avance de las reformas educativas en todos los niveles y modalidades.

Antes de las elecciones de medio término de octubre, y producto de esta campaña, el gobierno se vio obligado a anunciar que convocarían a mesa salarial luego de las mismas. Allí presentó una propuesta alineada con el ajuste nacional: un 10 % anual. Todas las conducciones sindicales se vieron forzadas a rechazarla por la presión de sus bases, que ya habían tomado como propio el reclamo de aumento al básico e IPC mensual.

Fue un acierto construir coordinación y unidad con el resto de los estatales, que atraviesan la misma situación: una enfermera no supera los $1.300.000 y un auxiliar de servicio cobra alrededor de $1.100.000. Unir por abajo lo que las burocracias dividen por arriba es clave para fortalecernos como clase frente al gobierno.

 

El TEP y su integración al gobierno: frenar la lucha con métodos burocráticos

Tras 13 meses, el TEP convocó a asambleas en toda la provincia. Lo hizo en un momento clave: el gobierno de Figueroa necesitaba garantizar “paz social” para sostener a sus representantes nacionales. La CDP del TEP cumplió ese rol, sin exigir siquiera una mesa salarial para las y los docentes que ya no llegaban a fin de mes.

Aun así, las asambleas dieron un mensaje contundente: por más de 2.000 votos de diferencia, se votó un pliego provincial que incluía:
• Aumento al básico
• IPC mensual
• Derogación del presentismo y pase al básico
• Ingreso de la oposición a la mesa de negociación

Y, centralmente, una perspectiva de lucha: si no hay respuesta integral al pliego, NO HAY INICIO ESCOLAR.

Frente a una nueva convocatoria, la burocracia dejó claro que no iba a respetar el mandato de las asambleas. Negó el ingreso de la oposición, no defendió el pliego votado y comenzó a montar el fraude. Defendieron la propuesta del gobierno, que buscaba evitar un conflicto salarial a comienzo de año, sabiendo que podía abrir una rebelión del conjunto de los estatales frente a acuerdos impuestos con métodos burocráticos y asambleas regimentadas, donde solo se permitía hablar a quienes defendían la aceptación.

Desde ATEN Capital sostuvimos que se podía ir por más, y el desarrollo del conflicto lo confirmó. Las jornadas de lucha, la permanencia en las puertas de cada mesa de negociación y la perspectiva del NO INICIO, fueron determinantes.

Es por ello que consideramos que el último acta no fue producto de dirigentes iluminados, sino de la fuerza de las y los trabajadores en las calles. Por esta razón, el gobierno tuvo que otorgar a ATEN, el IPC anualizado. Pero el último acta, insistimos, sigue sin dar respuesta a los puntos centrales de nuestro pliego votado por las asambleas: aumento al salario básico, ya que el mismo impacta en antigüedad, zona, zona desfavorable y jubilaciones. Y hoy es tan bajo que ni siquiera el IPC alcanza para cubrir una canasta familiar que supera los $2.500.000.

Además, el IPC oficial no refleja los costos reales en Neuquén: alquileres, transporte y servicios aumentan muy por encima de la inflación y, al no ser mensual, cuando se cobra ya está devaluado.

Para aprobar el último acta, el TEP avanzó en un grave ataque a la democracia sindical: encuestas truchas, planillas sin control del doble voto y maniobras fraudulentas. Así impusieron un acuerdo que, como durante todo 2025, mantiene a las trabajadoras y trabajadores de la educación por debajo de la línea de pobreza, garantizando la paz social al gobierno.

Frente a esto, debemos multiplicar la organización.

 

¿Por qué defendemos las asambleas presenciales y a mano alzada?

ATEN fue reconocido a nivel nacional por enfrentar la Ley Federal de Educación y por sostener las asambleas como órgano democrático de decisión.

Las asambleas presenciales garantizan debate real, igualdad de condiciones para tomar la palabra, veedores para oradores y votaciones transparentes. Lo que allí se decide, se cumple.

Por eso denunciamos que la Comisión Directiva Provincial cambia las reglas permanentemente, hace trampa y vacía la democracia sindical para aplicar el ajuste del gobierno. Mienten cuando hablan de unidad mientras desprecian las decisiones colectivas.

A quienes hoy están indignados, les decimos: no es la primera vez que lo hacen. Siempre utilizan maniobras para imponer las propuestas del gobierno. Pero seguimos de pie, defendiendo las asambleas, los cuerpos de delegados y las distritales porque es la forma de seguir defendiendo nuestros derechos.

 

Un acuerdo que no resuelve el reclamo central

Aunque la propuesta se engrose con otros puntos, no resuelve lo central: en febrero seguiremos cobrando salarios por debajo de la línea de la pobreza. No hubo aumento al básico, y esto afecta tanto a activos como a jubilados.

Es por ello que es fundamental que ORGANICEMOS LA CAMPAÑA:

  • Por un salario igual al costo de la canasta familiar en un solo cargo
  • Por la derogación del presentismo y el pase al básico de esa suma
  • Exigimos plan de lucha a la CGT, CTA, CTERA y ATEN para enfrentar las
    reformas laboral, previsional y educativa

 

En ATEN deciden las asambleas, presenciales y a mano alzada.

 

COMISIÓN DIRECTIVA DE ATEN CAPITAL
DICIEMBRE 2025